mayo 27, 2017

Un entorno interactivo entre profesores, alumnos y familias

CMYK b‡sico

Las redes sociales se han de Convertido en Entornos de Participación Que hoy resultan imprescindibles para conectar Presentación a la comunidad educativa en su conjunto.

El IES “Albaida” de Almería participa junto al Instituto SHSG de Southend-on-Sea (Inglaterra) en un programa de mejora de la competencia lingüística en inglés y español que utiliza WhatsApp como principal herramienta de comunicación. La iniciativa promueve el intercambio de experiencias y conocimientos culturales y sociales con la participación del profesorado y el alumnado de ambos centros. Es un ejemplo de las utilidades que tienen las redes sociales en el ámbito educativo, algo que era completamente inexistente hasta hace pocos años. Las redes sociales se han convertido en entornos de participación que fomentan la comunicación entre alumnos y profesores, crean nuevas dinámicas de trabajo y permiten el rápido flujo de información entre ambas partes.

Pero las redes sociales no solo conectan a alumnos y profesores sino a la comunidad educativa en su conjunto, desde el Claustro de profesores para comentar aspectos internos hasta la relación entre los tutores de los alumnos y sus padres. Se trata, en definitiva, de crear una red interactiva y participativa entre profesorado, alumnado y familias.

Existe una gran cantidad de experiencias a través de redes sociales realizadas a diario por los profesores. Desde el simple uso esporádico de alguna de sus funciones, hasta los que llevan la asignatura totalmente a través de una red social. El profesor Juan José de Haro –a quien entrevistamos en la página siguiente– explica que “hay redes más aptas para Primaria, como Edmodo, y otras para Secundaria; es decir, la oferta actual nos permite seleccionar la red en función de la edad y las necesidades”.

Asimismo, Juanmi Muñoz, maestro y pedagogo –a quien también entrevistamos en la siguiente página–, señala Pinterest como “una red muy interesante para Primaria, ya que juega con el poder de la imagen, tiene el componente de red social y de marcador social a la vez, y nos posibilita crear tableros monográficos sobre diversos temas, fomentando así la investigación y el trabajo científico”.

Muñoz destaca asimismo el propio Facebook, ya que “ofrece muchas posibilidades para proyectos grupales de centro o intercentros”, así como Instagram “para compartir fotos sobre diversos temas relacionados con una determinada actividad temática de aula” o YouTube por “el poder motivador del vídeo”. También el uso de listas de WhatsApp para “la comunicación ‘quick’ con el alumnado, especialmente en Secundaria”.

Edades para su uso.

De Haro advierte de que “si hablamos de redes sociales no docentes, solo los alumnos mayores de 16 años deberían usarlas”. Juanmi Muñoz explica que “en España, las redes sociales no están permitidas a menores de 14 años, aunque parece que a lo largo de este año se aprobará una nueva regulación europea de Protección de Datos que aumentará esa edad hasta los 16”. Este hecho ya constituye de por sí una barrera para su uso en las edades de Primaria, aunque Muñoz indica que “no por ello pueden perder su potencial y posibilidades educativas”, ya que también existen redes sociales que ofrecen alternativas aptas para menores de 13 años, como YouTube Kids o Snapkidz, y redes sociales específicas para ser utilizadas en el ámbito escolar por los estudiantes más jóvenes, como la ya nombrada Edmodo. Otras redes sociales que pueden usar los niños son el Club del Capitán Byte, Mundo Gaturro, el Club Penguin y Banana Connection.

Formación docente.

José Luis Orihuela, profesor de la Universidad de Navarra y experto en TIC, considera que “la principal dificultad de los docentes a la hora de implementar TIC en el aula es de carácter metodológico, ya que por lo general no han sido entrenados acerca de los modos de utilizar la tecnología en el contexto de sus respectivas disciplinas”.

Según Juan José de Haro, “se necesitan profesores formados en las TIC capaces de aplicar por sí mismos las nuevas tecnologías, así como un sistema donde las propuestas innovadoras puedan ser puestas en práctica y generalizadas en caso de demostrar su eficacia”. Desgraciadamente, según el profesor, “muchos centros esperan hasta que la metodología está firmemente establecida, algo que en la actualidad ya no existe debido a los continuos cambios de la sociedad. Estos centros están paralizados, esperando a que les digan lo que deben hacer desde el exterior y están condenados a la desaparición debido a su falta de adaptación al nuevo medio”.

Escrito por Adrián Arcos.

 

Sobre el autor

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*