noviembre 22, 2017

La Impresión 3D: cómo convertir un concepto en un objeto real

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El alumno tiene que superar los obstáculos que  surgen en el mundo físico aplicando su creatividad y su innovación hasta que obtiene el resultado deseado.

¿Qué tipo de trabajo sobre la Alhambra mandarías a tus alumnos de Primaria? A día de hoy, con las diferentes opciones metodológicas de las que disponemos, podríamos elegir entre varios tipos según la propia dinámica de la clase. Diego García, un maestro de Primaria en el CEIP “Federico García Lorca” de Güevéjar (Granada), optó por un proyecto que incluía programación e impresión 3D. “¿Y si construimos una maqueta interactiva de la Alhambra?”. De esta forma Diego comenzó un proyecto al que llamó Alhambra Mágica con el que crearon la maqueta de forma digital para después ir imprimiendo los elementos en 3D.

A pesar de que aún no se encuentran de manera generalizada en las aulas, las posibilidades de las impresoras 3D en el ámbito educativo son infinitas. Son una de las grandes apuestas para los próximos años como apoyo en determinadas asignaturas, precisamente por la posibilidad de materialización de un concepto estudiado en un objeto real, tal como hemos visto con el ejemplo de Diego.

Las impresoras 3D nos permiten crear modelos tridimensionales partiendo de una creación generada en el ordenador. En vez de la tinta de las impresoras de papel tradicionales, aquí nos encontramos con materiales especiales, sobre todo plásticos, que se moldean a altas temperaturas superponiendo capas sucesivas de material que, al enfriarse, se convierten en objetos sólidos. El proceso de impresión se puede resumir en cuatro pasos: generación de ideas, creación de un modelo o diseño, laminación e impresión.

En el mercado, ya podemos encontrar muchos tipos de impresoras y varios materiales, cada uno de ellos con un precio y características diferentes. Como nos cuenta el profesor José Frutos en su entrevista, una de las opciones más baratas es montarse uno mismo su propia impresora 3D, aunque está claro que se necesitan los conocimientos necesarios para hacerlo.

Impulso de las STEM

La impresión 3D encuentra uso en multitud de campos tales como el diseño industrial, la arquitectura, la ingeniería, la automoción o la sanidad. En el ámbito educativo permite introducir al alumnado en la fabricación digital, pasando a ser creadores de productos y conocimientos. Todo ello a través de metodologías activas basadas en la resolución de problemas o creación de proyectos. Estas metodologías, además, potencian las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, con sus iniciales en inglés) o Steam (si añadimos las artísticas), que en la actualidad se ha convertido en uno de los objetivos fundamentales de la planificación educativa.

Como se ha mencionado anteriormente, una de las principales ventajas de la impresión 3D es la capacidad para materializar las ideas en objetos reales. Esta funcionalidad provoca un cambio de mentalidad en el alumno, ya que tiene que superar los obstáculos que surgen en el mundo físico aplicando su creatividad y su innovación hasta obtener el resultado deseado. Además, las impresoras 3D convierten las experiencias de aprendizaje en un proceso mucho más lúdico y participativo, lo que dispara el interés y la motivación de los alumnos.

De esta forma, la impresión 3D es una puerta abierta a la introducción de metodologías activas en clase, como el Aprendizaje Basado en Proyectos, el Design Thinking, el aprendizaje cooperativo o el trabajo interdisciplinar con actividades donde intervengan varias materias. Aquí, como siempre, los límites están en la imaginación de los propios docentes o en los recursos de los que dispongan.

La figura del profesor

De ahí que la figura del profesor sea clave para el éxito de la impresión 3D en clase. Las impresoras facilitan su tarea, ya que permiten trasladar a un escenario real conceptos que, en ocasiones, son difíciles de explicar, pero la realidad es que aún se encuentran en pocos centros educativos y la mayoría de docentes aún no están formados para su uso ni saben cómo utilizarlas aplicándolas a sus materias. De ahí la importancia de la formación docente para el buen aprovechamiento de este recurso.

Marc Torras, director general de EntresD, distribuidora de impresoras 3D en España, pone un ejemplo que ilustra la importancia que tiene el docente a la hora de sacar el máximo provecho de una impresora 3D: “El profesor puede explicar a sus alumnos el tema de Egipto utilizando la impresora para obtener una pirámide, pero eso no supondría mucho más que mostrarla en una pizarra digital. Sin embargo, puede decidir imprimir los bloques y retar a los alumnos a construir una pirámide entre todos, para que vean lo increíblemente difícil que es y el mérito que tenían los egipcios. Aquí realmente se está aprovechando el valor añadido que aporta esta tecnología”.

La Comunidad de Madrid es pionera a nivel nacional en cuanto a equipamiento de impresoras 3D y kits de robótica en sus centros para impartir la asignatura de Tecnología, Programación y Robótica en Secundaria.

3D para la igualdad de oportunidades

  • Mak3rs by Ricoh es un proyecto de Ayuda en Acción que pretende reducir la brecha digital y de género, y mejorar la preparación de los jóvenes en situación de exclusión social para las profesiones del futuro. Once centros educativos de toda España forman parte de esta iniciativa.
  • En A Coruña, Mak3rs by Ricoh ha acercado la tecnología 3D a la escuela rural CPI Plurilingüe “Virxe da Cela” donde, tras la donación de la impresora y las sesiones de formación al profesorado, la emplean tanto los alumnos de Primaria como de ESO en las clases de Tecnología. En la foto se puede ver un robot desarrollado con piezas 3D por los alumnos de este colegio.

17-11-01-reportaje apoyo

  • “Desde un punto de vista pedagógico, el uso de esta tecnología permite, de una forma sencilla, la creación de modelos tridimensionales desarrollando así la inteligencia espacial y la creatividad, al tiempo que se fortalece el razonamiento lógico, la competencia digital y la capacidad para resolver problemáticas”, explica Camino Pereiro, directora del centro.
  • Para Beatriz Varela, responsable de Ayuda en Acción en Galicia, “es especialmente importante para centros de zonas rurales facilitar el acceso a la tecnología y mostrar a su alumnado que pueden formarse en el futuro en aquellas carreras que se propongan, incluidas las técnicas”.

Por Adrián Arcos.

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