noviembre 17, 2017

La clase invertida: una innovación que llega para quedarse por Juan Carlos Sánchez Carmona Director Pedagógico. Centro de estudios Aspe

Juan Carlos Sánchez Carmona

En los últimos años se habla de la excelencia del sistema educativo finlandés o el japonés, y en cambio apenas conocemos las innovaciones, cambios y posibilidades que comienzan a fraguarse en nuestro entorno. En esta columna descubriremos innovaciones educativas, pedagógicas y psicopedagógicas, muchas de las cuales comienzan a utilizar docentes, pedagogos y psicólogos en su práctica cotidiana, las cuales están revolucionando la manera de enseñar y aprender de nuestros alumnos.

¿Habéis oído hablar de la clase invertida o flipped classroom? Hoy voy a hablarte de ella. La clase invertida es una de las innovaciones en la forma de trabajar con los alumnos más reciente. Surge en 2007 con los profesores Jonathan Bergmann y Aaron Sams del instituto Woodland Park en Colorado (EEUU). Esta metodología está cautivando a muchísimos colegios y profesores, y cada vez son más los que se unen a ella. Como su nombre indica, consiste en invertir el proceso de aprendizaje. Con la enseñanza tradicional mayoritariamente el profesor explica en clase y los ejercicios se realizan en casa. Con la clase invertida el alumno comprende en casa a través de vídeos o presentaciones cortas y en clase se practican los conocimientos.

Las tres razones por las que el aula invertida me parece una innovación que llega para quedarse son:

1. .- Las dinámicas y tiempos de trabajo en el aula son mucho más flexibles, lo que facilita el aprendizaje de todos los alumnos aunque sus ritmos de aprendizaje sean diferentes

2.- El trabajo en casa del alumno es más divertido y motivador, consiste en comprender el contenido que se trabajará en el aula. Este aprendizaje se realiza con vídeos, PowerPoint o buscando información. Tiene la ventaja de los contenidos multimedia, más actuales para los jóvenes y se pueden repetir o revisar tantas veces como el alumno lo desee.

3. – Se sustituye el tiempo de clase dedicado a las explicaciones por experiencias y ejercicios prácticos, generando en el aula dinámicas de interacción, práctica y cooperación. Hacer las tareas en el aula asegura que el docente puede orientar, corregir durante la tarea, lo que en casa muchas veces es más complicado.

Estos son los recursos que yo utilizo y recomiendo para invertir el aprendizaje:

Google Classroom: Sirve para gestionar las actividades que los alumnos realizan en casa,: vídeos, presentaciones, mapas conceptuales… Es una herramienta imprescindible para coordinar el trabajo del colegio con el hogar.

YouTube Edu: Lo ideal son vídeos elaborados por los docentes o padres de los alumnos, lo cual conecta y enriquece la presentación pero siempre se puede hacer uso de vídeos sobre la materia.

Prezzi: Extraordinaria herramienta para elaborar mapas conceptuales en forma de presentación para los alumnos.

Quizlet: Apoyo para que los alumnos realicen tarjetas de estudio para memorizar los contenidos. La clase invertida llega para quedarse porque optimiza los tiempos de aprendizaje, permite la inclusión de nuevas tecnologías, flexibiliza y personaliza la enseñanza, pero sobre todo porque a los alumnos y maestros les gusta y mejora los resultados.

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