septiembre 26, 2017

Conflicto y pensamiento

15-09-30David y Roger Johnson

Dos aspectos a menudo infravalorados del pensamiento son su tendencia a ser un proceso social, que implica un conflicto entre las ideas y conclusiones de los individuos involucrados […] (Johnson, 2015). Es difícil pensar solos. Incluso en soledad, a menudo pensar conlleva imaginar la presencia de otros con quien uno interactúa. El pensamiento se refuerza especialmente a través de la controversia constructiva; el conflicto que surge cuando las ideas de una persona, la información que posee, sus conclusiones, teorías y opiniones resultan incompatibles con aquellas de otro individuo, y ambos buscan llegar a un acuerdo. (Johnson, 2015). Un procedimiento para la participación en la controversia consiste en: (a) investigación y preparación de una postura, (b) presentación y defensa de dicha postura, (c) participación en una discusión abierta, (d) revocación de perspectivas y (e), alcance a una decisión por consenso en cuanto a qué acción implementar. Seguir este procedimiento tiende a resultar en un alto nivel de razonamiento, toma de perspectiva, apertura mental, motivación continua y creatividad. Los individuos que participan en controversias constructivas tienden a progresar hacia el uso de un nivel superior de razonamiento y pensamiento meta-cognitivo más frecuentemente que los individuos que participan en búsquedas de acuerdo (ES = 0,84), debates (ES = 1,38) o tentativas individuales (ES = 1,10) (Johnson, 2015). Se han encontrado resultados similares en el desarrollo moral. Participar en una controversia tiende a producir niveles significativamente más altos de motivación, juicio y carácter moral, así como un más frecuente dominio de una serie de habilidades éticas. Con el fin de progresar hacia niveles superiores de razonamiento, es conveniente comprender y considerar todas las perspectivas posibles. A menudo, los individuos no son os aspectos a menudo infravalorados del pensamiento son su tendencia a ser un proceso social, que implica un conflicto entre las ideas y conclusiones de los individuos involucrados […] (Johnson, 2015). Es difícil pensar solos. Incluso en soledad, a menudo pensar conlleva imaginar la presencia de otros con quien uno interactúa. El pensamiento se refuerza especialmente a través de la controversia constructiva; el conflicto que surge cuando las ideas de una persona, la información que posee, sus conclusiones, teorías y opiniones resultan incompatibles con aquellas de otro individuo, y ambos buscan llegar a un acuerdo. (Johnson, 2015). Un procedimiento para la participación en la controversia consiste en: (a) investigación y preparación de una postura, (b) presentación y defensa de dicha postura, (c) participación en una discusión abierta, (d) revocación de perspectivas y (e), alcance a una decisión por consenso en cuanto a qué acción implementar. Seguir este procedimiento tiende a resultar en un alto nivel de razonamiento, toma de perspectiva, apertura mental, motivación continua y creatividad.

Los individuos que participan en controversias constructivas tienden a progresar hacia el uso de un nivel superior de razonamiento y pensamiento meta-cognitivo más frecuentemente que los individuos que participan en búsquedas de acuerdo (ES = 0,84), debates (ES = 1,38) o tentativas individuales (ES = 1,10) (Johnson, 2015). Se han encontrado resultados similares en el desarrollo moral. Participar en una controversia tiende a producir niveles significativamente más altos de motivación, juicio y carácter moral, así como un más frecuente dominio de una serie de habilidades éticas.

Con el fin de progresar hacia niveles superiores de razonamiento, es conveniente comprender y considerar todas las perspectivas posibles. A menudo, los individuos no son conscientes de las perspectivas alternativas. Distintos individuos interpretando información a través de distintas perspectivas pueden extraer conclusiones directamente opuestas, sin reconocer los límites de su pensamiento. La controversia constructiva tiende a promover una comprensión más exacta y completa de las perspectivas opuestas que la búsqueda de acuerdo (ES = 0,97), el debate (ES = 0,20), y las tentativas individualistas (ES = 0,59) (Johnson, 2015). Los individuos que se involucran en una controversia tienden a ser más precisos en predecir subsecuentemente qué línea de razonamiento utilizará su oponente en la resolución de un problema futuro, descubriendo beneficiosos acuerdos una vez en conflicto, y elaborando comentarios que transformen, extiendan o resuman el razonamiento de otra persona. Pensar a un alto nivel requiere mantener una mente abierta. Las personas que participan en las controversias en un contexto cooperativo tienden a encontrarse más abiertos mentalmente a la hora de escuchar las posturas opuestas. (Johnson, 2015). Cuando el pensamiento se realiza en un contexto competitivo, los individuos tienden a ser cerrados y poco dispuestos a incorporar otros puntos de vista en su propia postura.

Los desacuerdos y discusiones entre los individuos con información e ideas diversas son aspectos importantes en la adquisición de percepción creativa. La controversia tiende a aumentar el número de ideas, la calidad de éstas, sensación de estimulación y disfrute, y originalidad de expresión en la resolución de problemas. (Johnson, 2015). Ser confrontado con opiniones alternativas verosímiles tiende a dar lugar a una generación de soluciones más novedosas e ideas más originales. Permitir a la gente a estar en desa-cuerdo, criticar las ideas de otros y participar en la disidencia con el fin de llegar a nuevas ideas conduce a la creatividad. El desacuerdo, incluso cuando erróneo, es capaz de estimular la creatividad mediante la incitación de pensamiento divergente e ideas más originales.

Para finalizar, los participantes de una controversia tienden a tener más motivación continua para aprender sobre el asunto en cuestión y llegar al juicio más razonable posible que los participantes de búsqueda de acuerdo (ES = 0,68), debate (0,73), o tentativas individualistas (ES = 0,65 ) (Johnson, 2105). Los participantes de controversia tienden a buscar (a) más información y nuevas experiencias, y (b) un más adecuado proceso de perspectiva y razonamiento cognitivo en aras de resolver su incertidumbre.

En resumen, siempre que se aspire a un pensamiento crítico y de elevado nivel, los individuos harán bien en tomar parte de una controversia constructiva. Tratar de llegar a un acuerdo cuando las ideas, información, conclusiones, teorías y opiniones son incompatibles tiende a dar lugar a resultados tales como un razonamiento de alto nivel, toma de perspectiva, apertura mental, motivación para continuar y creatividad.

Escrito por David W. Johnson y Roger T. Johnson, Universidad de Minnesota.

 

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